viernes, mayo 12, 2006

Ampliación del campo de batalla, de Michel Houellebecq

Primer libro que referencio de Michel Houellebecq: momento importante. Este escritor francés, nacido en la isla de Reunión -por lo tanto un francés africano, igual que Camus- es el enfant terrible de la narrativa francesa actual. Todas sus obras destacan por su crudeza, derivada de un materialismo extremo, y hermanada con la crueldad de Céline e incluso Lautreamont: un verdadero militante schopenhaueriano. Recordemos la frase que él extrajo de la correspondencia de Lovecraft -otra de sus influencias- y que describe toda su narrativa: "El valor de un ser humano se mide hoy en día por su eficacia económica y su potencial erótico".

Ampliación del campo de batalla
es la extensión natural de esta frase. Nos muestra la alienación del hombre respecto al mundo actual; cosa que no tiene nada de novedosa, ya que Kafka o Camus ya lo hicieron antes. La diferencia es que Houellebecq investiga este nihilismo generalizado desde otro punto de vista: busca el problema entre el desajuste que hay entre las condiciones de vida que nos ofrece la sociedad liberal actual y nuestros instintos. Ésa es la principal diferencia que tiene Ampliación con El extranjero, aunque no por ello dejan de ser novelas paralelas.

La novela gira alrededor de su narrador, un informático de unos 30 años de clase media-alta. Sin embargo, ello no le impide ser profundamente infeliz. Y es que aquí es donde Houellebecq utiliza algo que en literatura hacía mucho que no se veía: una crítica al liberalismo... sexual. Para Houellebecq:
En un sistema económico que prohibe el despido libre, cada cual consigue, más o menos, encontrar su hueco. En un sistema sexual que prohibe el adulterio, cada cual se las arregla, más o menos, para encontrar su compañero de cama. En un sistema económico perfectamente liberal, algunos acumulan considerables fortunas; otros se hunden en el paro y la miseria. En un sistema sexual perfectamente liberal, algunos tienen una vida erótica variada y excitante; otros se ven reducidos a la masturbación y a la soledad. El liberalismo económico es la ampliación del campo de batalla, su extensión a todas las edades de la vida y a todas las clases de la sociedad.
El mensaje es tan antiguo, que suena a nuevo. La novela, escrita con ese lenguaje tan brutal que es propio del autor, va asestando golpes a diferentes aspectos de la sociedad, como el ambiente empresarial (omnipresente en su obra) o los psicoanalistas.

Una gran novela, e ideal para empezar a leer a Houellebecq.